Que pasada (A Trancas y Barrancas, 17/01/2008)
Cuando me recomendó mi suegra el restaurante pensé que me quería envenenar, pero menuda sorpresa, no sólo el sitio es muy bonito en plan rural y con un pequeño jardín donde los niños estuvieron jugando, sino que además la cocina era magnífica, toque casero, todo recien cocinado ¡¡ incluso las patatas fritas !! y los postres caseros y especiales para los que somos golosones. Además lo lleva gente joven y muy atentos. VOLVEREMOSSSSS